Tras detectarse cuatro casos positivos de triquinosis en una familia de Río Tercero, se llevó adelante una exhaustiva investigación que se extendió durante más de 60 días y permitió llegar hasta un establecimiento rural vinculado al origen de la carne consumida.
Martín Caggia, responsable de Bromatología de la Municipalidad de Río Tercero, explicó que el trabajo comenzó con el contacto directo con la familia afectada y continuó con análisis de muestras, inspecciones y un seguimiento de la comercialización de la carne. La investigación se desarrolló en conjunto con organismos provinciales y nacionales.
Como resultado, se llegó a un establecimiento con aproximadamente 50 cerdos que no contaban con toda la documentación correspondiente. Las autoridades dispusieron una faena controlada, que permitirá analizar los animales y determinar si presentan triquinosis.
Caggia destacó la importancia de adquirir carne de cerdo y sus derivados únicamente en establecimientos habilitados y con los controles sanitarios correspondientes. Además, recordó que ante síntomas como dolores musculares, fiebre o malestar general después de consumir estos productos, es fundamental consultar a un médico.
