Un lamentable episodio ocurrido durante un encuentro de fútbol infantil entre Sportivo 9 de Julio y Atlético Río Tercero volvió a encender una alarma sobre la importancia de enseñar valores dentro y fuera de la cancha.
Según relató Atlético Río Tercero, un niño de la categoría 2015 habría recibido comentarios discriminatorios relacionados con su nacionalidad, una situación que terminó con el pequeño quebrado en llanto y con la decisión de retirar al equipo del partido.
Más allá del resultado, lo ocurrido deja una reflexión profunda: hablamos de chicos de apenas 10 años, que merecen crecer en espacios donde reine el respeto, la inclusión y el compañerismo.
Desde el club destacaron también el apoyo inmediato de sus compañeros hacia el niño afectado, demostrando que la empatía y el acompañamiento siguen siendo el verdadero camino.
El fútbol infantil debe ser un lugar para aprender, compartir y disfrutar, nunca para reproducir violencia, odio o discriminación.
